viernes, 10 de febrero de 2012

ARGENIS

Un ejemplo:

Se tiene en los dedos un cigarro, uno que deseas fumar para divagar en el humo de este, lo contemplas, lo saboreas y das unas cuantas bocanadas profundas, luego miras al horizonte remembrando quien sabe que cosa, pero con el cigarro en la mano; ya que este genera una compañía grata; luego te fijas que el cigarro va acabándose y vuelves a dar mas bocanadas profundas, contemplas la idea que en cualquier momento este se extinga, pero en breves instantes tu momento con el cigarro es eterno y duradero, cálido, sutil, amoroso, frágil, fuerte, eso depende como le sientas; y cuando te fijas ya no tienes mas para fumar, ese cigarro se ha ido y te quedas con el saborcito en la boca que este dejo.

Un ejemplo de la misma vida, ¿cuanto dolor mas se ha de soportar? 

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