miércoles, 20 de julio de 2011

Agonias


Se respira un aire de soledad, ella, joven mujer de cabellos largos color negro que danzan con la brisa de esa noche de luna llena. Ella tan serena jugaba con sus pies en la orilla de la piscina y respiraba con mucha melancolía, su vestido negro reflejaba el color de su alma oscura, de un momento a otro entró una niebla en la piscina, una muy espesa que apenas se distinguía el azul del agua, de la nada salió una esfera  amarilla, muy amarilla, parecía oro y se refleja en el agua de esa piscina con miles de destellos, se sentía una tranquilidad y era muy bello ver ese reflejo, ella deseaba alcanzar esa esfera amarilla, contemplar su belleza, era como si la llamase diciendo ven por mí, y de la nada salen unas manos pálidas muy blancas en busca de dicha pelota, la joven queda perpleja al ver esa escena, y poco a poco la piscina dejo de ser azul y se torno de claveles, de hojas secas  y salió una mujer con cabellos rojos, piel pálida espectral, pero lo que más sobresalía eran esos ojos azules  que penetraban el alma de la joven, que no pronunciaba palabra.
Ese espectro tomó  con su mano la pelota, la miro y sonrió a la joven, la tomo de los brazos  hundiéndola hasta el fondo, sin siquiera poder chistar ni decir nada la joven. En la piscina se ve un rojo carmesí, del alma robada, la sangre obtenida por el espectro, el ambiente se torna sombrío  silencioso, como un silbido en medio de la noche, llamando a esas personas desesperadas, que intentan encontrar algo de luz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario