lunes, 30 de julio de 2012

El agua se deja correr.

La cómica, absurda, dolorosa, divertida y sabrosa vida enseña metáforas, vivencias, deseos y realidades que muchas veces no vemos y que otras tantas nos afectan de manera catastrófica.
Para mi cada 23 del mes se me va pedazos de alma, ya que un 23 de mi cuerpo pútrido salio un ser puro y tan esperado para mi, pero lo curioso es ver que en raras ocasiones la vida te da calma y serenidad como esa que se siente con la brisa fría, en este caso el 23 fue grato ya que sostuve una vida en mis brazos, arrullandola, dándole afecto y mucho cariño.
El agua se deja correr, para permitirle volver.

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