sábado, 7 de julio de 2012

EL BEBE DEL MANTO ROJO.




Estaba conciente de una realidad, ajena para ella pero real; tal vez. No se observaba nada ya que todo era como niebla pero muy densa y gris, escucho el llanto de un bebe y esa oscuridad se disipo, observo estar en un segundo piso cuyas escaleras eran de madera, en una casa muy extraña para ella, empezaba o trataba de comprender que hacia allí, no recordaba como llego, ni porque tenia en sus brazos un bebe recién nacido, muy pálido, de cabellos negros, envuelto en una frazada blanca, al instante aparece la voz de su padre acompañado de su hermana menor, los dos estaban algo exhaustos, se notaba que habian corrido demasiado y sus rostros reflejaban miedo, de repente la joven con el bebe en sus brazos observa aun grupo de jóvenes masculinos, observándola por la ventana de la casa; ella se inquieta y pregunta quienes son ellos?, el padre responde:

- Son demonios y vienen por el bebe.

-¿El bebe?, este bebe de quien es, no comprendo que sucede, ¿como que demonios?

En el rostro de la joven se percibía angustia, pero algo de serenidad cada vez que observaba al bebe que cargaba en sus brazos; el padre le responde:

- Ese bebe que cargas, es de tu madre, pero esta maldito desde que nació, ha de morir y ser entregado a los demonios de este mundo, ellos están afuera de la casa esperando...

Se oye un ruido fuerte, el grupo de jovenes irrumpe de manera violenta la puerta y en un santiamén, están en el segundo piso con todos los demás. La joven siente un efecto placebo en su cuerpo, que le da gran gozo, los observa con una mirada frívola y les dice:

- No se el motivo de su visita, tampoco porque desean llevarse el hijo de mi madre, pero les aseguro que daré mi vida para que eso no suceda, claro esta, estarán muertos antes que ello suceda.

Los demonios observaban a la joven con cierto temor y manifestaron que no era culpa de ellos estar allí, el bebe debía ser dado en sacrificio para poder engendrar en el mundo terrenal al diablo,ellos no deseaban que eso sucediera ya que ni el mismo purgatorio seria escondite para ellos cuando la sed de maldad del diablo se desatara.



La joven ve el rostro de pánico de su padre y a su hermana escondida en las espaldas de este, el padre le dice que entregue el bebe, pero eso no sucedería. La joven manifiesta:

- Demonios ustedes saben que uno puede rechazar ser quien es y transformarse en otros?, un ejemplo son los ángeles, criaturas celestes y puras, algunas se corrompieron y cayeron del cielo, ellos optaron por ello, ustedes pueden hacer lo mismo, les aseguro que este bebe crecerá lejos, de toda tentación o peligro, todo lo mas lejano del diablo.

Los demonios empiezan a murmuran dialectos extraños entre si, uno de ellos asienta con la cabeza y desaparecen.

La joven toma el bebe y se marcha...

Viaja a un monasterio de monjas para que le brinden protección de las fuerzas demoníacas del mundo, ya que habían mas demonios detrás del bebe, poco a poco ve como su bebe crece y empieza a sonreír, a balbucear, siente que el temor y peligro han desaparecido por completo. El monasterio es extrañamente hermoso, muy gris en sus paisajes, frió, aislado y enorme, siempre carga al bebe en sus brazos, generando un vinculo de madre e hijo, para ella es su bebe así no lo engendrara. Lo raro del asusto acontece cuando ella empieza a cuestionarse como es posible que la madre de esta tuviese un bebe, acaso se acostó con el diablo?, dudas interminables que no se resuelven pero que se disipan con ver el rostro del bebe.

Una tarde aparecen de la nada muchas personas vestidas con trajes de gala, trajes antiguos, militares, pordioseros, todos ellos en el monasterio,ella observa su atuendo es un vestido muy largo de color rojo, no comprende pero empieza a inquietarse de ciertos invitados, los que visten ropa con insignias militares son demonios, los ve en los ojos de estos, ella menciona para si misma, no podrán hacer nada, ellos prometieron no tocar al bebe.



La celebración extraña continua, ella se ausenta un momento dejando el bebe en manos de una mujer, tal solo pasan unos segundo cuando vuelve a esta dama, no ve el bebe y empieza el infierno, la mujer grita que ha perdido a su bebe de inmediato todos los presentes inician la brusquedad. El instinto de madre le sugiere que suban al segundo piso donde el bebe dormía, encuentran un pañal y la pijama que el tenia puesta, en ese momento la mujer entra en pánico irracional, las lagrimas son tan continuas que casi no puede hablar.



Salen del monasterio en grupos de 3 y 4 personas en la búsqueda de la criatura, a ella la acompañan una mujer extraña y un anciano, suben unos cerros de periferia donde las casas son extremadamente humildes, ella intenta seguir el rastro del bebe con su olfato, llevándole a una choza vieja, pero es en vano no hay nada, el dolor y desespero empiezan a jugarle malas imágenes a ella, en su fondo sabe que el bebe ha muerto.



De camino al monasterio ve una casa al lado de una colina, se acerca al puerta a oír o intentar percibir a su bebe, el llanto de este, pero es en vano. De regreso al monasterio las personas reflejan dolor en su mirada, ella se lanza sobre la dama que tenia a su bebe, le pregunta:

-¡Porque dejaste que se lo llevaran, quien fue, solo me ausente unos segundos!...

La dama le explica que un señor con ropas militares le pidió que dejase cargar el bebe ya que era un niño muy hermoso, ella accedió y luego su visión se nublo y fue donde apareció la joven. La mujer lloraba la perdida de su hijo, se sentía fracasada, inútil, inservible, había fallado en la promesa de cuidar a su bebe.



De repente su corazón le indicaba un camino y salio deprisa a la antigua casa en la colina, ella podía oír el llanto del bebe pero le era imposible acercarse, tenia un escudo demoníaco la casa que prohibía el paso de los mortales, el desespero era eterno, así que salio corriendo sobre la colina para intentar entrar por otro lado, ella sentía que el bebe agonizaba y eso la torturaba; la mujer no comprendía lo que pasaba ya que se encontraba en una casa abandonada, rodeada de seres extraños, el suelo era de barro y arena, no podía ver mas allá de sus ojos, pero el llanto del bebe no acababa; cuando sale de la nada un anciano pidiendole perdón, el y su grupo de demonios débiles habían raptado al bebe, para entregarlo al diablo, así este no les mataría cuando despertara a gobernar en el mundo, manifestó que tenia un profundo odio por la joven pues esta oculto el bebe por mucho tiempo, pero que a su vez no deseaba lastimar el bebe, ni darlo en sacrificio, deseaban lucrarse de alguna manera con un rescate, pero que lamentablemente para ellos el bebe no resistió y murió.

La madre absorta en la nada, presencio una muerte rápida en el alma de ella, las palabras del anciano se repetían sin parar "lamentablemente para ellos el bebe no resistió y murió" la joven cae al suelo desconsolada en llanto, el anciano le muestra como fue que robaron al bebe, mientras ella se ausentaba unos segundo al baño, le pidieron a la dama que dejase cargar el bebe, y salieron a toda prisa del monasterios, intentaron ocultar el bebe en la choza vieja donde ella había percibido el olor del bebe, pero observaron que lo encontraría pronto y su plan se derrumbaría, así que fueron a la casa de la colina, donde lo pusieron en una manta roja, con velas a su alrededor, con sangre encima del cuerpecito de este, para ofrecer lo al diablo, pero no pudieron ya que el llanto del bebe era tan fuerte, el llanto de una criatura buscando a su madre, que no pudieron empezar el sacrificio, se vieron en la necesidad de crear un escudo demoníaco para ahuyentar a los mortales del llanto del bebe, la criatura lloro sin parar y su aliento de vida se apago.

La joven seguía consternada cualpàndose una y otra vez por esos segundos que estuvo ausente, en su mente se recreaba una y otra vez las palabras del anciano. Solo se veían lagrimas en el rostro de ella. El anciano da la orden de traer el cadáver del bebe, advirtiendo que es muy crudo lo que vería, ella lo observa con un despreciable odio tan fuerte que los demonios y el anciano huyen despavoridos, la joven voltea a mirar como corren estos, cuando siente en sus brazos el peso de su bebe, al observarlo ella muere emocionalmente, el bebe estaba muy pálido, con la piel tan liza, como si estuviera lleno de cera, los ojos están apretados reflejando el dolor que sentía al no ver a su madre,pero lo que destruye la misma existencia de la mujer es ver la boca del bebe, esta esta abierta, manifestando que murió llorando desconsoladamente y solo.

Las lagrimas caen sobre la piel del bebe, alguien efímero le manifiesta que no han podido tocarlo, pues el bebe posee una especie de escudo, la madre lo mira con la ternura habitual, cantándole una canción, observándole y pidiéndole perdón, hablando de lo mucho que lo ama:

-Mi hermoso bebe, tan lindo y apacible como la brisa que juega con nuestra piel, eres tan hermoso y dulce, mi vida es tuya, te pido enormemente que me perdones por haberme ausentado de ti. Habían unas personas cercanas a ella en ese momento, todas tenia pánico de tocar o estar cerca del bebe, ella lo sigue mirando y le da un beso en su frente; aconteciendo que el bebe se vuelve polvo de color plata ante los ojos de ella, quedando solo el pequeño corazón de este en la manta que ella carga.

Ella sabe que el diablo ira pro el corazón, para transformarlo en una extensión mas del cuerpo inerte de este. Aparece una mujer en una moto con medias veladas rotas, una camisa blanca y con un short, le dice:

-Sube conmigo a la moto, debemos evitar que el diablo se apodere del corazón del bebe.

La madre toma la manta llevándola hacia el pecho de ella, como un gesto de amor y resguardo, diciendo que la muerte del bebe no sera en vano. Sube a la moto, abraza a la joven y le toca los pechos a ella, la mujer de la moto se ríe y dice que le gusta ello, que la ame,que el cuerpo no le pertenece,que es de la joven, esta solo llora y pide que no retrasen la llegada al monasterio. En el camino a este llueve demasiado y la madre protege de la lluvia la manta con el corazón del bebe, la mujer de la moto pierde el control de esta al ver al mismo diablo en su forma espectral, ambas caen al suelo, mientras se levanta la madre con el corazón del bebe, observa que no es el mismo monasterio, que la calle que observa es conocida, los colores son cálidos, el árbol que esta cerca de la iglesia es conocido, la iglesia también, no comprende y su corazón empieza a latir muy fuerte, ve como dos perros se matan a mordiscos, quedando estos destripados con los órganos en el suelo. Se levanta y empieza a correr, mientras el diablo toma la forma de un hombre amado para ella, intentando retenerla, ella lo observa con su mirada muerta y ausente, entra a la iglesia, pidiendo ayuda, una monja le pregunta que pasa y ella exclama que el diablo esta afuera, la monja envía cerrar la puerta muy rápido, la joven ve ancianas en el suelo siendo purificadas, las velas encendidas generan una remota calma en el cuerpo de la madre, pone la manta en el suelo destapàndola para que vea la monja el corazón de su bebe, pero ella no ve solo el corazón ve a su bebe llorando, quedando petrificado del dolor y el llanto. La monja intenta hacer un escudo de protección con fuego, la puerta se abre con el entrar de una fuerte corriente de aire, lluvia y hojas secas, el diablo esta en la puerta, la monja esta tan asustada que se convierte en piedra y la madre ve al bebe rodeado de llamas, en ese momento despierto tan asustada y conmovida por ese terrible sueño que tuve, las lagrimas no demoran en aparecer en mi, manifestándome que solo fue una pesadilla, pero en realidad mi corazón esta estrujado y me carcome la mente recordar lo que soñé, por ello decido escribirlo y llorar por la ausencia de un bebe que murió llorando por la llegada de su madre.



No se porque la mente juega tan macabra mente con uno mismo, no comprendo el significado del sueño, intento enlazar el sueño con sucesos vividos pero es en vano, solo tengo la dolorosa sensación de haber vivido cada terrible momento de ese sueño, no mentiré al mencionar que durante el proceso de redacción de este sueño llore con sollozos de esos que duelen en el pecho, que mis ojos aun siguen aguados nublando las letras del teclado, que me acompaña una taza de café y melodías muy tristes.





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